El Clúster B: antisociales, límite, histriónicos y narcisistas

El Clúster B: antisociales, límite, histriónicos y narcisistas
Collage de Sr. Emilio

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Los trastornos de personalidad del Clúster B son un grupo de alteraciones psicológicas caracterizadas por la inestabilidad emocional, la impulsividad y las dificultades en las relaciones interpersonales. Incluyen el trastorno antisocial, el trastorno límite de la personalidad, el histriónico y el narcisista. En este texto explicamos qué son, sus síntomas y ejemplos.

Los rasgos de personalidad siempre han sido un objeto de estudio preferente de la psicología. Ya en la Grecia Clásica, Hipócrates (460-336 A.C) explicaba el temperamento a través de cuatro elementos esenciales: la sangre, la bilis amarilla, la bilis negra y la flema. El equilibrio de estos humores determinaría la personalidad y salud psicológica del individuo.

Hoy en día, podríamos decir que sustituimos los líquidos corpóreos por rasgos. Entendemos que un trastorno de la personalidad emerge de la falta de equilibrio, de la rigidez y prominencia de una serie de rasgos deterioran el funcionamiento de la persona que lo padece. Dependiendo de éstos, el individuo padecería uno u otro trastorno. El principal manual diagnóstico, el DSM-5, establece diez trastornos de personalidad, que se dividen en tres grupos: el clúster A, el clúster B y el clúster C.

El Clúster B

El clúster B agrupa el trastorno antisocial, límite, histriónico y narcisista de la personalidad. Se caracterizan por su apariencia inestable, dramática, emocional o errática. Son personas percibidas como inmaduras e inestables, con dificultades con la propia identidad; estas se manifiestan de diferentes formas, desde la arrogancia y la grandilocuencia a la insatisfacción y el vacío. El funcionamiento social y afectivo también se ve afectado, variando desde la dependencia emocional y falta de autonomía afectiva, al déficit de empatía e instrumentalización de los otros.

No debemos entender un trastorno de personalidad como una manifestación estática o rígida. Los trastornos de la personalidad y sus manifestaciones varían significativamente de individuo a individuo. Consecuencia de una combinación de factores genéticos y ambientales, todos comienzan a manifestarse en la adolescencia o inicio de la juventud. En la mayoría de los casos evolucionan positivamente con la edad, con o sin tratamiento, aunque algunos rasgos pueden persistir de forma más moderada.

Se estima que cerca del 10% de la población general presentan un trastorno de la personalidad. En términos generales, no existen diferencias claras en cuanto a raza, estatus socioeconómico o género. No obstante, en el clúster B, el diagnóstico es más frecuente en mujeres en el caso del trastorno histriónico y límite y, en hombres, en el trastorno antisocial y narcisista.

Trastorno de personalidad antisocial

Individuos de gatillo fácil y mecha corta, los antisociales presentan un déficit de empatía y un exceso de impulsividad. Del primero derivan serias dificultades para acatar o considerar las normas, obligaciones y requerimientos sociales, a no ser coincidan con sus intereses. Del segundo rasgo, la impulsividad, resultan conductas a menudo improvisadas y agresivas. En definitiva, les cuesta considerar las consecuencias de sus actos y tienden a ser irresponsables en cuestiones económicas, familiares o afectivas.

Otra característica importante se relaciona con ausencia de arrepentimiento real, con base a las consecuencias de sus actos para terceros. Racionalizan y fundamentan sus actos a partir a factores externos, la culpa es de los otros o de una situación injusta de partida. A menudo tienen un alto autoconcepto, se ofenden fácilmente y no toleran sentirse avasallados, justificando los medios si sus fines son entendidos como correctos.

La estimación de prevalencia alcanza cerca de un 4% de la población, con una proporción mayoritariamente masculina.

En los casos más severos, las dificultades para contener sus impulsos, la carencia de sentido colectivo y la deshumanización de los otros, se traducen en comportamientos delictivos. Pueden mentir, estafar, manipular, agredir o explotar al otro para conseguir sus objetivos inmediatos. 

Síntomas del trastorno de personalidad antisocial

Los principales signos que recoge el DSM-5 son los siguientes:

  • Desprecio de la ley y normas cívicas, por ello los
    antecedentes legales son comunes.
  • Uso del engaño o la mentira, a menudo de forma
    instrumental.
  • Comportamiento impulsivo, dificultades para planificar sus
    acciones.
  • Conductas agresivas, siendo provocados y ofendidos con
    facilidad.
  • Comportamientos de riesgo y tendencia a ser imprudentes,
    descartando su seguridad o la de los demás.
  • Inestabilidad e irresponsabilidad, como absentismo
    laboral, impagos, etc.
  • Indiferencia y ausencia de remordimientos, ante su
    agresión o maltrato a otras personas.  

Trastorno límite de la personalidad o borderline

En el trastorno límite de la personalidad (TLP) destacan dos rasgos predominantes: una dificultad para la regulación emocional y un exceso de impulsividad.

Son personas percibidas como intensas, imprevisibles e inestables. A menudo se sienten vacías y/o en búsqueda de sí mismas, resultando en cambios frecuentes de objetivos vitales y de entornos sociales y afectivos. Intensas e impulsivas, acostumbran a temer el abandono y la soledad de una forma exacerbada y tienden a mantener una vida afectiva y sexual acelerada, con relaciones fluctuantes entre el amor y el odio.

Síntomas del trastorno límite de personalidad

  • Esfuerzos desesperados para evitar el
    desamparo real o imaginado.
  • Patrón de relaciones interpersonales
    inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos
    de idealización y de devaluación.
  • Alteración de la identidad: inestabilidad
    intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
  • Impulsividad en dos o más áreas que son
    potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria,
    atracones alimentarios).
  • Comportamiento, actitud o amenazas
    recurrentes de suicidio, o comportamiento autolesivo.
  • Inestabilidad afectiva debida a una
    reactividad notable del estado de ánimo, con episodios intensos de desánimo,
    irritabilidad o ansiedad que generalmente duran tan solo unas horas.
  • Sensación crónica de vacío.
  • Enfado inapropiado e intenso, o
    dificultad para controlar la ira.
  • Ideas paranoides transitorias
    relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

Trastorno histriónico de la personalidad

En el trastorno histriónico de la personalidad (THP), encontramos un patrón dominante de emotividad excesiva y de búsqueda de atención externa. Ambos están sustentados en una baja autonomía afectiva y autoestima. Percibidas como personas superficiales, dramáticas y/o seductoras, se frustran fácilmente y procuran constantemente la atención, aprobación o el halago externo. 

Probablemente el menos estudiado de los trastornos del Cluster B, se estima una prevalencia inferior al 2% de la población, con diagnósticos más frecuentes en mujeres que hombres.

Síntomas del trastorno histriónico de personalidad

Los signos establecidos en el DSM-5 son los siguientes:

  • Incomodidad en situaciones en las que no
    es el centro de atención.
  • Comportamiento sexualmente seductor o
    provocativo que puede ser percibido como inapropiado.
  • Presenta cambios rápidos y expresión
    plana de las emociones.
  • Uso frecuente del aspecto físico para
    atraer la atención.
  • Estilo de expresión verbal basado excesivamente
    en las impresiones y que carece de detalles.
  • Dramatización, teatralidad y expresión
    exagerada de la emoción.
  • Altamente sugestionable y fácilmente
    influenciable por los demás o por las circunstancias.
  • Tendencia a considerar que las relaciones
    son más estrechas de lo que son en realidad.

Trastorno narcisista de la personalidad

El trastorno narcisista de la personalidad se caracteriza por un patrón dominante de grandilocuencia, necesidad de admiración y un déficit de empatía.

Los pacientes narcisistas tienen dificultades para establecer y regular una autoimagen adecuada. A menudo sobredimensionan sus capacidades, competencias y logros, e infravaloran los del resto. Con tendencia a la arrogancia, se ofenden fácilmente y se muestran rencorosos ante aquellos que sienten que les han faltado al respeto. El déficit de empatía se relaciona con su egocentrismo; como protagonistas de sus películas. Los otros son personajes secundarios que sirven en el desarrollo de su propio arco narrativo.  

Más común entre hombres que en las mujeres, la estimación de prevalencia alcanzaría hasta un 5% de la población general.

Síntomas del trastorno narcisista de la personalidad

De acuerdo al DSM-5, en el diagnóstico se tienen en cuenta el cumplimento de al menos cinco de los siguientes criterios:

  • Tendencia a los sentimientos de grandeza y
    prepotencia.
  • Presencia de fantasías de éxito, poder, brillantez,
    belleza o amor ideal ilimitado.
  • Tendencia a creer que es “especial” y único, y que
    sólo pueden comprenderle o sólo puede relacionarse con otras personas (o
    instituciones) especiales o de alto estatus.
  • Necesidad excesiva de admiración.
  • Sentimientos de privilegio, con expectativas exageradas
    de tratamiento especialmente favorable.
  • Explotación de las relaciones interpersonales,
    instrumentalizándolas para sus propios fines.
  • Déficit de empatía, con dificultades para identificarse
    con los sentimientos y necesidades de los demás.
  • Con frecuencia envidia a los demás o cree que éstos
    sienten envidia hacia él o ella.
  • Presencia de comportamientos o actitudes arrogantes,
    de superioridad.

Tratamiento de los trastornos de personalidad del clúster B

Las personas con trastornos de personalidad del clúster B suelen acudir a tratamiento psicológico cuando presentan problemáticas asociadas como ansiedad o depresión. En estos casos, la demanda inicial no se centra tanto en el trastorno de personalidad como en el malestar emocional que generan sus dificultades afectivas y relacionales.

Una vez se atenúan los síntomas ansiosos o depresivos, el tratamiento psicológico se orienta hacia la mejora de la regulación emocional y conductual, así como al desarrollo de habilidades más adaptativas en el ámbito interpersonal.

En el abordaje de los trastornos del clúster B no resulta adecuado hablar en términos de “curación”, sino de adaptación más funcional al entorno social y emocional. El proceso terapéutico busca, en definitiva, favorecer un funcionamiento más equilibrado y flexible en la vida cotidiana. El objetivo no es que la persona cambie su identidad, sino que pueda modular aquellos rasgos de personalidad que resultan desadaptativos, como por ejemplo:

  • El egocentrismo
  • La dependencia emocional
  • La impulsividad
  • La dramatización o búsqueda excesiva de atención
  • El déficit de empatía, etc.

Psicoterapias más adecuadas

El tratamiento de los trastornos de personalidad del clúster B requiere tiempo, implicación y una relación terapéutica sólida.

Destacan dos enfoques con base psicoanalítica generados ad hoc para estos trastornos. Estos son:

También cuentan con una sólida evidencia las llamadas terapias cognitivas de tercera generación, entre las que destacan:

Mientras que la terapia cognitivo-conductual tradicional se centra en la modificación directa de pensamientos y conductas, estos enfoques incorporan elementos clave como: la aceptación de la experiencia interna, el foco en la regulación emocional o la conciencia del momento presente.

David Martín Escudero

11 comentarios

  1. lo de emotividad exagerada como se comprueba, me refiero a como saber si es exagerada, o exesiva. Hay un porcentaje considerable de personas denominadas PAS , que son altamente empatios y exageradamente sensibles, sospecho que han sufrido de estres postraumatio infantil, y probablemente hayan tenido padres narcicistas cuando no con rasgos psiopatios. Me parece que se etiqueta muy rapidamente, muy superfiialmente como para que cada quien pueda caber en una cuadricula. Eso es bastante psicopatico je, desligado de toda comprension y empatia. Sin empatia no hay entendimiento de las emociones, sin entendimiento lo que se diga es puro papel de envolver usado, no sirve para nada mas que para emitir teorias , descripciones inexactas y seguir en la locura de la desconexion.

  2. Tengo diagnostica to cluster B narcisista e histrionic o,, y solo me identifico con tlp, xq mi médico se empeña en esto, y no solo actuamos en el q si de verdad me hace sentir y sufrir? Como puedo hacerle cambiar d opinión. X favor,, ayudadme,, xq ellos no lo hacen.

  3. Siento q mi vida depende de ello,,, cualquier información q me ayude a enfrentar a mi médico q se aprovecha de mi baja autoestima, será de gran ayuda x favor.

  4. los psiquiatras me diagnostican con clúster B, no me he dado cuenta de tener todos esos rasgos y características, le preguntaré a la gente si me percibe así, debo hacer terapia para todos esos males?

  5. buenas tardes,

    puede haber personas que tengan rasgos patológicos de las tres variantes de Clúster? es decir, esto lo describe bastante bien, pero veo rasgos de Clúster A y C que también encajan con el perfil del enfermo..

    se podrían mantener estas patologías? sería ya otro diagnóstico? las personas que convivimos con enfermos que no tiene un juicio clínico grave, no estamos entendidas, esto causa graves conflictos familiares, puesto que no se presta ayuda alguna.

    Podrían indicarnos si desde aquí pueden prestar esta ayuda, a sobrellevar o intentar calmar las situaciones más limites, indicando pautas y demás?

    sería de gran ayuda.

    Gracias

  6. Buenas. Llego a estas páginas motivado por saber qué es o a qué se denomina Clúster B. Ahora ya lo sé, sólo que es una descripción-valoración de una única web que no me ha convencido en absoluto. Dando respuesta a todo lo leído, llego a la conclusión que el señor David Martín Escudero y sus colaboradoras, tienen una patología oculta narcisista clúster B. Hay muchos rasgos en su articulo de los que cabe sospechar esta desviación personal profesional. No me animan a aumentar conocimientos sobre el tema, ya que lo considero totalmente subjetivo (aunque venga de unos psicólogos) y que en nada ayuda a la comprensión del tema. Quizá sea útil para la administración “terapéutica” de algún reformatorio. Dios no lo quiera.

    1. lo mejor que puede usted hacer es consultar el manual DSM IV ,que es el último que hay para los criterios diagnósticos.
      esa es la fuente original y es renovada cada ciertos años por docenas de psicólogos y psiquiatras…
      no le recomiendo que haga usted un diagnóstico en el aire sobre Martín Escudero.
      Eso es realmente peligroso y sin sentido ninguno, conozco el Manual y ese doctor no dice nada que esté fuera de el.

    2. no es de una única web puedes ver las descripciones de dicho trastorno en el DMS5, donde se explican todos y cuales son las variantes a tener en cuenta a la hora de dar un diagnóstico asi a una persona, ya que debes de cumplir varios rangos de mismo..

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