Cómo quedarse sin amigos en 9 sencillos pasos

Vivir sin amigos
Collage de Sr. Emilio

Quien tiene un amigo tiene un tesoro. Los vínculos de amistad son saludables, implican soporte social, promueven el bienestar y componen sustento emocional en momentos de crisis. Sin embargo, mantener las relaciones de amistad requiere atención, equilibrio, espacio, lealtad y confianza. Tal vez sea mucho trabajo. En este caso, a continuación, encontrarás algunas pautas para quedarte sin amigos para ,o bien, disfrutar de tu soledad, o bien amargarte la vida y, desde el vacío, establecer otros nuevos y mejores (o algunos comportamientos y actitudes a evitar para mantener relaciones de amistad saludables y duraderas).

1. Honestidad brutal

Tú eres una persona que siempre va con la verdad por delante. Expresar tu punto de vista es un aspecto fundamental. Si ha engordado, si su papada es prominente, si su trabajo es una mierda o su pareja insoportable, ¿cómo no se lo vas a decir? Es tu deber y responsabilidad informar de cada una de las fisuras que encuentras en su personalidad, físico, creencias o elecciones de vida. No es necesario planearlo, puedes hacerlo espontáneamente. No pienses demasiado y comunica con detalle todo aquello que te molesta o decepciona. Al fin y al cabo, hay que ser honesto.  

2. Alma de ganador

Eres el Nadal de la amistad. Siempre esperas superarte y… batir a los demás. Tus logros, tus aventuras, tu pareja son mejores.  Tus hijos (si los tienes) más rubios, tus abdominales más firmes, tu coche más rápido, tus vacaciones más exclusivas y tus mechas más californianas.  Tienes alma de ganador/a y no desaprovechas ninguna oportunidad para restregarlo en ojos ajenos. Siempre de manera sutil e implícita; al fin y al cabo, eres tan elegante y humilde. ¡El qué más!

3. Ojo a las relaciones tóxicas

Las personas tóxicas están por todas partes. Estos vampiros campan a sus anchas en tu trabajo, en tu familia, entre tus amigos. Evalúa cada una de las relaciones de amistad que mantienes (probablemente te llevará 5 minutos) y busca indicios de toxicidad. Si alguien no te escucha como deseas, no está disponible para hacer planes, te ha hecho algún reproche, si  ha envidiado tus vacaciones o no ha valorado tus mechas… ¡voila! Probablemente sea una persona tóxica. Acaba con ese veneno antes de que se expanda. Y es que ya lo dijo Sartre: el infierno son los otros.

4. Siempre discreto

No te gusta hacer preguntas. Es de mala educación. Está bien escuchar, pero no hay que mostrar demasiado interés por lo que ocurre en la vida del otro. Es de cotillas y ante todo eres una persona discreta, que no «desaboría», a ti lo que te gusta es hacer sentir bien a los demás con tus soliloquios plagados de aventuras, dichas y pequeñas desgracias. Si la atención del otro disminuye, cambias de audiencia. Te quedarás sin amigos. Eres un alma libre.   

5. Mantente alerta

No eres una persona desconfiada, aunque te gusta pensar que eres suspicaz. No quieres ser infravalorado, desplazado o traicionado. La mediocridad se extiende como la peste y los buenos amigos escasean. Hay que estar vigilante. En definitiva es muy importante saber de qué gente te rodeas. Ya sabes: hay que mantener a los amigos cerca y a los enemigos, todavía más.

6. Exprésate

Ya sea sobre política, la pandemia o el futbol, es fundamental compartir tu punto de vista hasta que sea absorbido por todas y todos. Si alguien osa mostrar un punto de vista alternativo, insiste en las bondades del propio. Si el pobre ofrece resistencia, más paciencia e insistencia. Puedes bien enumerar las incongruencias en su paupérrimo discurso o simplemente elevar el tono. A veces, sacar ese caniche iracundo que llevas dentro puede ser realmente eficaz. Poco a poco las polémicas acaban, y sí, tus rivales asumen que tu dialéctica es superior. Tienes razón y lo saben.  

7. No olvides

Tú eres una persona que perdona pero no olvida. Es importante hacer inventario de todas aquellas ocasiones que tus amigos no estuvieron a la altura. Te dices a ti mismo que no eres una persona rencorosa. En realidad, se trata de poseer un buen listado de reproches a mano para prevenir nuevas afrentas en el futuro. Es preciso no sacarlo siempre, los reproches pierden efectividad con el uso. Hay que esperar esos momentos en que vemos al otro en estado relajado… y ¡zasca!

8. Siempre conectado

¿Qué es una vida sin amigos? ¿Qué sentido tienen tus andanzas sin testigos? El qué dirán es cosa del pasado. Da igual que vivas en el pueblo o en la urbe, lo que realmente importa es proyectar una imagen adecuada. Te cuesta mucho mantener ese cuerpo, beber esos copazos, disfrutar de tus barbacoas: qué lo sepa todo el mundo, al fin y al cabo eres una persona generosa. Compartes tu estado anímico en WhatsApp y tus momentos especiales en Instagram y observas con fruición sus reacciones. Los amigos son a la par figurantes y audiencia de tu vida. No solo de pan vive el hombre, también necesita likes. El futuro es ahora y lo virtual es real.

9. El amor lo es todo

Los amigos en realidad son meros testigos de lo realmente importante: el amor. Orbitas alrededor de tu relación y si surge algún hueco (especialmente cuando hay un conflicto), siempre puedes optar por llamar a algún amigo. Si no tienes pareja no hay problema, los amigos conforman esa manada con la que puedes salir a cazar o ese río revuelto en el que encontrar una buena pieza. Cuando encuentras tu media naranja, te vuelves a centrar en lo realmente crucial: tu pareja. Los amigos estarán ahí esperándote cuando sea conveniente. Y si no están, expresa, reprocha, juzga y exige. Conseguirás quedarte sin amigos.

David Martín Escudero

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