¿Qué son los pensamientos intrusivos de orientación sexual?

TOC homosexual
Ilustración de Paula Toscana

MC. siempre ha creído que es el típico hombre de sexualidad heteronormativa. Hace poco un compañero de trabajo, al que presumía heterosexual, le dijo con naturalidad mientras tomaba un café que le gustaban los hombres. Esa idea permaneció en su cabeza durante semanas. Hace unos días se sorprendió observando el cuerpo desnudo de un compañero de gimnasio. Un cuerpazo. Viendo una película, sintió una mezcla de excitación y curiosidad ante una escena homoerótica entre dos vaqueros. Desde entonces evita el vestuario, se pone nervioso ante el contacto físico con otros hombres y no ha vuelto a tomar un café con su compañero gay. En esas situaciones aparecen pensamientos intrusivos apuntando a su posible homosexualidad. Son muy perturbadores. Lo único que consigue alejar momentáneamente estas dudas es mantener relaciones con su chica.

La idea de tener relaciones con otra persona del mismo sexo se ha cruzado por muchas cabezas heterosexuales. Generalmente es asumido como producto del morbo o la curiosidad y no se le da más importancia. Sin embargo, en algunos casos, es sobredimensionado y le atribuye un carácter de realidad. Es decir, aparece el miedo a “convertirse” en lesbiana u homosexual.. En cierto sentido, la persona comienza a cuestionar su propia orientación sexual.

¿Seré lesbiana? ¿Puedo volverme gay? ¿Es posible que tenga ese deseo reprimido en algún rincón de mi subconsciente? Esta idea va instaurando, pasando de ser una mera duda, a conformar una obsesión. Pueden ser obsesiones autógenas, es decir, aquellas que no son generadas por un detonante claro, en cualquier contexto. O reactivas, cuando responden a una situación o estímulo concreto. En este caso los más frecuentes son el contacto con personas del mismo sexo y la exposición a contenido que pueda ser percibido como homoerótico o lésbico.

Pensamientos intrusivos y homosexualidad

Los pensamientos intrusivos generan un conflicto con la moralidad del individuo. Son comunes las ideas de agresión, autolesión, religiosas o sexuales. Estas últimas refieren actos o imágenes no deseados sobre conductas sexuales con miembros de la familia o niños, comportamiento sexual agresivo, infidelidad y, por supuesto, homosexuales. Estas ideas involuntarias generan una respuesta emocional intensa, ya sea miedo, angustia o repulsión. La ansiedad consecuente a menudo se intenta contrarrestar con rituales o compulsiones. Estos acostumbran a ser de tipo cognitivo como tratar de evocar otras imágenes, rezar o contar, o de comprobación, como verificar si existe excitación.

El patrón obsesivo se sustenta en otorgar una importancia sobredimensionada del acto de pensar. Las ideas, involuntarias y fugaces, llegan a ser tratadas como hechos o acciones.  Así, evocar una imagen sexual conlleva una reacción emocional parecida al hecho de haber consumado el mismo acto sexual. Esta tendencia se denomina fusión pensamiento-acción.

A menudo la evitación forma parte del problema. Se evitan entornos o personas LGTBI. Se huye de situaciones de intimidad con personas del mismo sexo, ya sea tomar un café o compartir vestuario. En algunos casos más exacerbados, también se elude participar en cualquier actividad, cualquier prenda de vestir o incluso gestualidad que puedan ser consideradas propias del género opuesto. Y se ensalzan aquellas que son típicamente concordantes con el propio género. Es importante ser consciente de que en muchos casos vivir bajo la rigidez extrema de los dogmas viejunos de género no implica padecer un trastorno, sólo falta de inteligencia.

La construcción rígida y pobre de la sexualidad

El componente homófobo es indiscutible. Éste no siempre es explícito, puede ser una homofobia sutil e internalizada, y de la que es muy complicado escapar. Al fin y al cabo, la reacción emocional a la posibilidad de ser gay no sólo se compone de extrañeza, sino de miedo e incluso aversión. Por otra parte,  es común que la persona mantenga una serie de creencias muy cuestionables en cuanto a la sexualidad humana. La primera y más relevante es la percepción de la homosexualidad como algo negativo. Asimismo, se construye una idea de sexualidad rígida, dicotómica y encorsetada en la que sólo cabe la relación heteronormativa como motor de excitación. Así, los heterosexuales sólo pueden pensar en el género opuesto, lo contrario implica una fisura en su identidad que puede convertirse en problema. O en maricón o bollera. Paradójicamente, el rechazo absorbido se transforma en temor, y pronunciar esos términos puede llegar a producir pavor.

¿Existe el TOC homosexual?

El llamado TOC homosexual no tiene entidad clínica y por tanto no debería conformar un diagnóstico. Algo parecido ocurre con el TOC relacional. No están contemplados en los principales manuales diagnósticas, simplemente porque no han pasado la criba que afortunadamente dificulta convertir los conflictos del ser humano en patologías.

Se trata de un asunto complejo. Es un hecho que personas con TOC, especialmente aquellas con el suptipo cognitivo puro, a menudo presentan pensamientos intrusivos relativos a la orientación sexual en su abanico obsesivo. Sin embargo, la presencia de ideas perturbadoras referentes a la propia sexualidad no compone un criterio suficiente para padecer TOC.

Por otra parte, acuñar el TOC homosexual compone una rendija por la que se pueden colar las temidas pseudoterapias de conversión. Se puede llegar a patologizar la fluidez o la duda legítima sobre la propia sexualidad. Incluso, se han llegado a tipificar como signos de TOC homosexual la culpa ante los intentos de llevar, cito textualmente, un “estilo de vida gay” (a saber qué será) o mantener relaciones homosexuales con arrepentimiento y dudas. Se corre el riesgo de dar pábulo al propio sesgo homófobo del psicólogo. O de caer en un tranquilizador no te preocupes, no eres gay o lesbiana, es que tienes un TOC homosexual.

¿Qué podemos hacer si tenemos pensamientos intrusivos de orientación sexual?

Haya TOC o no, cuando siendo heterosexual, existe malestar ante la presencia recurrente de pensamientos con contenido homosexual, puede ser una buena idea acudir al psicólogo. En la atención a los trastornos del espectro obsesivo la especialización del psicoterapeuta compone una cuestión clave para el éxito del proceso. Si no estamos convencidos, podemos intentar gestionarlos de la siguiente forma:

  • Observa que se trata de un pensamiento. Es sólo eso, una idea involuntaria, no es un hecho.
  • Acepta lo que te está ocurriendo. Luchar con el pensamiento es contraproducente, generarás un estado de alerta que aumenta la probabilidad de que vuelva a aparecer.
  • Revisa tus creencias: la sexualidad no varía de un día para otro y no se expresa en forma de imágenes involuntarias amenazantes. Que te excite una persona del mismo sexo no te hace homosexual. Ser homosexual no es peor que ser heterosexual. Además, todo lo que se introducir elementos excitantes y saludables en tu vida sexual la enriquece, no la hace enfermiza.
  • Relativiza e intenta no magnificar sus implicaciones. Un pensamiento no es una amenaza real. Cuanto más te preocupe o más temor te produzca, más recurrente y fuerte será el pensamiento.
  • Procura contener el impulso de evitación de situaciones en las que pueda surgir el pensamiento. La evitación limita tu día a día y dará un carácter más amenazante a los pensamientos intrusivos.

David Martín Escudero

9 respuestas a «¿Qué son los pensamientos intrusivos de orientación sexual?»

  1. Buenas tardes.
    Desde hace una semana una idea obsesiva inunda mi mente, sufrí una situación de mucha ansiedad y me ha provocado esto. Me proyecta imágenes bastante fuertes sobre chicas homosexuales o yo misma siendo eso. No puedo más. Pienso muchas veces y si realmente soy eso , y si lo tengo reprimido, y si realmente me gusta. A veces me dan ataques de pánico en los que digo «soy eso soy eso no no no cómo voy a ser eso». Pero es que a mi nunca me ha gustado , lo respeto pero yo no quiero eso. Estoy muy confundida, he leído hablar de TOC aunque también de homofobia interiorizada. Yo creo que lo de la homofobia interiorizada no es porque, no es el miedo a que los demás lo sepan, sino a ser algo que no quiero ser. Por favor necesito ayuda.

    1. Hola. Cuando te das cuenta de que estás pensando algo es porque ya lo has hecho. No puedes controlar la aparición de un pensamiento porque cuando lo registras ya está ahí. Lo que sí puedes hacer es evitar que ese «algo dentro de tí «controle tus emociones. El pensamiento que te acosa con imágenes que te ofenden o te asustan desencadena una actitud en tí que es lo que realmente te agobia, no el pensamiento en sí mismo. Hay una manera en que se logra controlar la frecuencia de aparición de esas ideas obsesivas. Es tomando las riendas del asunto. Por mas siniestras, sucias o terroríficas que ellas te parezcan encuanto tomes control de ellas ya no podrán acosarte. Lo que espero que entiendas es que si tú misma las provocas ellas ya no tendrán el control sobre tí. Por dificil que te resulte si tú usas tu imaginación para recrear mentalmente esas imagenes o ideas » a voluntad» éstas se irán recategorizando para aparecer solamente cuando tú lo quieras. Entonces habrás tomado el control. Si tu actitud es : » De acuerdo. Aunque me dé náuseas quiero pensar en eso que me atormenta», entonces estas comenzarán a aparecer solo a voluntad tuya. Debes desprenderte de todo prejuicio y aparentar que para tí es normal y que no le das importancia a ello hasta el punto que puedes recrearlo a voluntad. En ese momento ya dejarán de ser » fuerzas externas » y estarán bajo tu control y solo aparecerán cuando a bien tengas hacerlas venir. Si llegan a sorprenderte mas adelante entonces toma el control y hazlas venir a voluntad. De este modo irán sometiéndose hasta que se relegen a aparecer solo si tú así lo permites. A mí me funcionó muy bien y espero que te ayuden a tí y a otros que busquen ayuda con esta » basura» que a veces se nos cruza en el camino que recorren nuestros pensamientos. Buena suerte.

  2. Lucia me pasa exactamente lo mismo siempre e sido heterosexual y ahora está idea no me deja en paz, es realmente duro sin duda alguna es lo más duro que e enfrentado en mi vida ,es bueno saber que no soy el único único en esta situación

    1. Lucia yo siento lo mismo, yo voy a la psicologa, y cuando le dije eso es que tu mente te atormenta con eso, me dijo que es normal pensar eso, ya que digamos que te gusto, pero eso no te convierte en eso que no quieres ser, lo que no debemos hacer es darle tanta importancia ya que si hacemos eso pues crecerá más el pensamiento, yo estoy aun practicando y me siento mejor de lo que estaba cuando empeze a pensar en eso. Les deseo suerte a los que tengan lo mismo 🙂

  3. Yo explico lo que me ocurrió. Hace un par de años pasé una época de estrés exagerada, y a raíz de ahí me dio ansiedad y me obsesioné con que iba a morir, después me dio ataques de pánico y pensaba que estaba mal, o que soy homosexual, etc. Estoy casado así que imaginar el sentimiento de culpa. Hasta ese momento estaba perfectamente la verdad. Hace muchos años, en mi infancia me pasó algo parecido pero solo paso. Pensar en una cosa, todas las personas a lo largo de su vida pueden tener dudas sexuales, TODAS, y no pasa absolutamente nada, y la gran mayoría no dice nada. El problema viene cuando le das más importancia que la que realmente tiene, ahí puedes hacerte mucho daño, incluso una depresión como yo pasé.

  4. Me pasa exactamente lo mismo, y no entiendo porque ahora, nunca habia tenido dudas acerca de mi sexualidad,y no es la primera vez q tengo tampoco problemas emocionales, lo q si es verdad q estos ultimos meses eh tenido un estres y una ansiedad inmensas, y ahora esas dudas me tienen mas decaido, no me siento yo, y me a dado por apartarme porque la verda no puedo sacarme los pensamientos intrusivos, y tampoco ayuda mucho socializar y hablar de estos problemas inclusive hasta con tus amigos, ya q lo normal es q piensen q por tener esos pensamientos es q eres gay de echo yo mismo lo pensaba pero veo q es mi cabeza jugandome una mala pasada, gracias a q pude indigar sobre el tema y ver q no soy el unico con este problema,

  5. si bien el articulo es interesante usted no es tan imparcial al momento dar una critica, pues se denota que para usted todos los que tenemos esta clase de pensamientos obsesivos somo homofobos cuando no es asi. El miedo es perder su esencia pues quiera o no la sexualidad de una persona es eleccion de la misma y si esta cambia se pierde la esencia de uno.

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