El Trastorno Límite de Personalidad y las relaciones afectivas

Collage de Yuri Andrieivic

El amor sin sufrimiento es un lujo al alcance de muy pocos. El conflicto, la inseguridad, los celos o el desamor son lugares comunes y no indican patología alguna. Sin embargo, para una persona con Trastorno Límite de Personalidad (TLP) mantener una relación de pareja satisfactoria y estable es tan arduo y complicado como correr una maratón en tacones. 

La persona con TLP presenta dos rasgos determinantes, impulsividad exacerbada y déficit de regulación emocional. Ambos rasgos impactan con fuerza en su capacidad para mantener relaciones íntimas satisfactorias y estables. Inicialmente, los problemas se suelen enmascarar en el enamoramiento, pueden ser interpretados por como signos de pasión exacerbada o desajustes propios del inicio de la relación. Posteriormente y de manera progresiva, los conflictos empeoran, dificultando el día a día y amenazando la viabilidad de la vida en pareja.

A continuación, se exponen algunas de las dificultades que acostumbra a confrontar la persona con TLP, y consecuentemente la otra parte, en las relaciones de pareja. No son síntomas con valor diagnóstico, son algunas de las manifestaciones que los psicoterapeutas encontramos en las relaciones de los pacientes. No se dan todos y de la misma forma en cada caso, cada individuo con o sin TLP es único y, por ende, lo es su relación de pareja. 

La intensidad de la entrega.

Románticas y pasionales, las personas con TLP son capaces de entregar toda su atención y afecto de manera inmediata. El enamoramiento acostumbra a ser brutal, y el otro lo percibe como algo especial. La estabilidad de ese afecto por el contrario es variable. En la dinámica de relación, el otro se siente querido intensamente en algunos momentos, especialmente al inicio, o rechazado y despreciado en otros, especialmente hacia el fin.

La dependencia y la huida.

Las personas con TLP parecen regirse por aquel “ni contigo ni sin ti”. El afecto es inestable y se alterna entre la dependencia excesiva y la huida. Generalmente, el tipo de apego es inseguro y la dinámica de relación es codependiente. Sienten un intenso malestar ante la separación, en cierto sentido, viven con el temor a que el otro desaparezca, a ser abandonados. La mera ausencia de contacto puede generar estados ansiosos, y éstos tienden a ser compensados con conductas hostiles, adictivas o incluso autolesivas.

La escalada en el conflicto.

La persona con TLP parece tener una resistencia inagotable ante el conflicto. Muchas veces el detonante es un detalle aparentemente irrelevante, que dispara una reacción hostil. Sin intencionalidad o motivos aparentes, el otro puede acabar siendo el saco de boxeo sobre el cual volcar su frustración. Durante el conflicto, el límite es el cielo. El argumento puede comenzar en “has llegado diez minutos tarde” y acabar en “me has destrozado la vida”. A pesar de la pérdida de energía, la persona con TLP puede revertir el estado y recuperar posteriormente una actitud positiva con relativa facilidad. 

La polarización y maniqueísmo.

La conducta interpersonal tiende a estar asociada a un déficit de regulación cognitiva. La emoción impacta sobre el pensamiento, Es decir, el funcionamiento cognitivo se ve alterado en situaciones de estrés en la relación con el otro, consecuentemente, el procesamiento de la información se torna sesgado y escindido. En estos momentos, la persona con TLP tiende a construir un mundo en términos dicotómicos, en blanco y negro, o buenos y malos. Estos papeles no son otorgados con racionalidad y tampoco se mantienen de manera estable en el tiempo. En lo afectivo se mueven entre extremos y, de manera involuntaria, tienden a idealizar o demonizan al otro, o la propia relación de pareja. Aman y odian a partes iguales. 

La manipulación y el chantaje emocional.

Frecuentemente, la persona con TLP parece contemplar al otro como un actor manipulable. No instrumentalizan las relaciones para conseguir sus fines de forma consciente, intencionada u organizada; más bien tienden conseguir la atención, el afecto o la conducta esperada del otro de una manera desadaptativa. En ocasiones es a través de la seducción o la propia entrega, en otras a partir de la victimización o el chantaje emocional.  

La victimización.

Las personas con TLP son expertas en lanzar balones fuera, es decir, tienden a explicar sus problemas o dificultades con base a factores externos. Básicamente, la culpa es de los otros o las circunstancias. Durante el conflicto, el otro es acusado de egoísmo, de carecer de empatía, de inteligencia emocional, etc. Incluso llegan a acusar de maltrato o abandono. Defienden sus argumentos con tenacidad y vehemencia, y especialmente en las etapas iniciales provocan confusión, malestar y culpa.

La percepción de incomprensión. 

“¡No me entiendes!” es el pan de cada día para el que convive con una persona con TLP.  Se sienten incomprendidos, y en muchas ocasiones lo son. Ponerse en su piel es complicado; entender sus cambios de humor, sus miedos, sus inseguridades o la vehemencia en la defensa de sus posturas. En la relación de pareja, el resultado es el distanciamiento y la falta de comunicación.

La sensación de vacío.

En el TLP los pacientes normalmente presentan una identidad muy frágil, que se altera o fragmenta en situaciones de estrés. Son personas con un autoconcepto cambiante y sesgado, y como resultado, una sensación de vacío persistente. En lo relacional, dicha sensación de vacío subyacería en la voracidad afectiva, la tendencia a la codependencia, la ansiedad ante la separación o la inestabilidad del afecto.

El boicot a la rutina.

Paradójicamente, a pesar de anhelar relaciones satisfactorias y duraderas, a menudo parecen boicotear la estabilidad del afecto. Son personas con escasa tolerancia a la frustración y la cotidianidad, con sus molestias y sus pequeñas miserias, resulta un fardo muy pesado.

A menudo confunden deseos con necesidades, magnifican cualquier interferencia en la consecución de sus metas, son muy sensibles ante las inconveniencias cotidianas y tienden a desmotivarse y desistir ante la rutina. Las dificultades para regular sus emociones y la impulsividad estarían detrás del continuo cambio de actitudes, intereses e incluso metas vitales. 

El autoengaño.

El autoengaño funciona como una forma de proteger la propia identidad. Construyen una realidad sesgada en la que minimizan sus defectos y magnifican sus virtudes. Es común que las personas con TLP se autodenominen como altamente sensibles, vitales, pasionales, intuitivas, espontaneas, emocionales, melancólicas o inquietas. Así son percibidos al inicio, sin embargo, a medida que avanza la relación serán descubiertos como seres inestables, irascibles, impulsivos e inseguros.

Parte del autoengaño refiere la capacidad para proyectarse en un futuro en el que todo irá bien. En lo afectivo, tienden a idear relaciones románticas y pasionales, en las que no tienen cabida las dificultades pasadas. Por ello, son capaces de restablecer el afecto tras una reacción iracunda, y tras la ruptura, tienden a tropezar con la misma piedra.

No se trata de un trastorno egosintónico, el paciente no está conforme con su forma de ser y en algunos momentos se siente culpable. Sin embargo, para una persona con TLP resulta muy difícil aceptar que padece un trastorno, y la ausencia de conciencia adecuada del problema dificulta la búsqueda de soluciones.

David Martín Escudero

8 respuestas a «El Trastorno Límite de Personalidad y las relaciones afectivas»

  1. He mantenido una relación de cinco meses con una chica que sospecho que tiene TLP y es exactamente como lo describe. Soy médico recién graduado y ya hacia el final de la relación, empecé a tomar en cuenta el diagnóstico y es cuando no aguanté más y terminó todo. Ahora mantenemos cierta comunicación y pues por el cariño que le tengo me gustaría ayudarla. Me ha parecido muy acertada su publicación. Gracias.

    1. Sr. pablo, yo acabe de finzalizar un relacion con una mujer con TLP, le puedo garantizar que desde el dia que me di cuenta de su enfermedad, me metalice en terminarle, ya que me tenia muy confundido, al finalizar la relacion quede con unos vacios grandes, en especial el area pasional, pero al pasar los dias se siente bien estar lejos de esa persona, son personas muy toxicas, inestables, cualquier problema pequeño lo vuelven muy grande y siempre estan tirando la relacion a la basura, son personas que te proeten que eres el hombre mas maravilloso del universo y cambia a que eres la porqueria mas grande del universo. en mi opinion personal, son personas con las cuales no se puede uno proyectar, es mas no le recomiendo una amistad, eso termina bajo las sabanas y va a ser peor. por que luego van a tratar de amarrante con las misma vida, y una amistad enserio que no la recomiendo despues de haber tenido una relacion sentimental. espero que mi experiencia le ayude. de todos modos es un capitulo de mi vida muy intenso y bonito pero tambien es el capitulo de mi vida mas obscuro. feliz noche Wilson Villa

    2. En algunas cosas tiene razón, pero no somos monstruos, cualquiera que lo lea nos tendría miedo y no se nos quisieran acercar. Debería decir también que con un buen diagnóstico y buena terapia esas personas pueden ser como cualquier otra. Yo tengo TLP y con un buen tratamiento pude y puedo tener una vida como la de cualquier persona, incluso mejor, porque aprendí de todo eso y puedo tener control sobre mis acciones. Espero muchos también puedan leer mi comentario.

      1. Acabo de leer esto y me dejo impactado al fin pude identificarme en muchas cosas descritas aqui, ahora solo me resta leer y entender que debo hacer para no ser mas una persona con TLP.

      2. Te felicito por hacerte cargo de la condición y seguir un tratamiento pensando en ti y las personas que te rodean. Porque lo pasamos mal al estar con alguien asi que no se hace cargo.

  2. Estoy con una persona que es tal cual describe, pero nadie se lo diagnostica. Estoy desesperado, la relación es de codependencia, me es imposible hacerla feliz y ella va a acabar conmigo. Hoy mismo me ha acusado de algo inexistente, en medio de un centro comercial, sin motivo. El chantaje emocional es una constante, y el hacer que me sienta culpable, también. No puedo más. Ya he ido a varios psicólogos que me dicen todos lo mismo, déjala. Pero me da pena hacerlo. Y cuando ha pasado algo muy gordo y lo he hecho, el victimismo y chantaje ha sido tan límite que no he podido mantener mi posición. El ejemplo de hoy es muy claro. Yo ahora, después del pollo que ha montado, estoy tirado en una cama, sin energia, escribiendo esto, mientras ella se ha puesto a hacerse su comida y escuchar su programa de radio de humor favorito. Tiene una capacidad para pasar página como para irse de un extremo a otro que asusta.

  3. Estimados, les comparto mi experiencia he estado en una relacion por 1 año y 1/2, y creanme que no ha sido facil, por todo lo que describe el articulo creo que sufre de TLP, no ha sido diagnosticado y tampoco a reconocido que sufre de algun trastorno. Ahora llevamos 3 semanas sin vernos, se alejo sin saber el porque, si yo no lo busco o le escribo él no lo hace, no se realmente si seguir ahí burcarlo o dejarlo a ver como reacciona o actua. Ayuda y consejo, lamentablemente tengo sentimientos con él, porque cuando estan bien, se entregan al 1000, no son malas personas si no cuando estan en crisis se tornan egoistas, sin empatia y sin pensar en la pareja que necesita, ni siente.
    Felicito a todos aquellos que asumieron la condicion y estan en tratamiento.

    1. Hola, he estado hablando con un chico por internet hace un mes con TLP y es un gran hombre, me he enamorado de él y él igual de mi, los últimos dos 2 días ha sido un poco difícil porque me escribe varias veces durante el día contándome de sus actividades y preguntándome cómo estoy yo, pero no continua la comunicación es decir escribe y desaparece, estoy confundida, no se si ya no quiere seguir conmigo o está pasando por una crisis y no quiero presionarlo preguntando sobre el por qué de su actuar.
      Me podrías ayudar ya que has tenido una relación larga con una persona con TLP, me encantaría que me pudieras aconsejar sobre esto, por favor,
      Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Posts relacionados

TLP sexualidad

El TLP y la sexualidad

A pesar de que existen algunas particularidades, TLP no equivale a sexualidad desbocada o promiscuidad. No son bombas sexuales y su forma de relacionarse varía en cada caso y momento vital.

Leer más »
identidad TLP

La fragilidad de la identidad en el TLP

Cada vez existe más información en torno al TLP, sin embargo, las alteraciones de la identidad continúan conformando aspectos poco tenidos en cuenta, y a menudo olvidados, en los procesos de evaluación y tratamiento.

Leer más »