El Trastorno Límite de Personalidad y las relaciones afectivas

Collage de Yuri Andrieivic

El amor sin sufrimiento es un lujo al alcance de muy pocos. El conflicto, la inseguridad, los celos o el desamor son lugares comunes y no indican patología alguna. Sin embargo, para una persona con Trastorno Límite de Personalidad (TLP) mantener una relación de pareja satisfactoria y estable es tan arduo y complicado como correr una maratón en tacones. 

La persona con TLP presenta dos rasgos determinantes, impulsividad exacerbada y déficit de regulación emocional. Ambos rasgos impactan con fuerza en su capacidad para mantener relaciones íntimas satisfactorias y estables. Inicialmente, los problemas se suelen enmascarar en el enamoramiento, pueden ser interpretados por como signos de pasión exacerbada o desajustes propios del inicio de la relación. Posteriormente y de manera progresiva, los conflictos empeoran, dificultando el día a día y amenazando la viabilidad de la vida en pareja.

A continuación, se exponen algunas de las dificultades que acostumbra a confrontar la persona con TLP, y consecuentemente la otra parte, en las relaciones de pareja. No son síntomas con valor diagnóstico, son algunas de las manifestaciones que los psicoterapeutas encontramos en las relaciones de los pacientes. No se dan todos y de la misma forma en cada caso, cada individuo con o sin TLP es único y, por ende, lo es su relación de pareja. 

La intensidad de la entrega.

Románticas y pasionales, las personas con TLP son capaces de entregar toda su atención y afecto de manera inmediata. El enamoramiento acostumbra a ser brutal, y el otro lo percibe como algo especial. La estabilidad de ese afecto por el contrario es variable. En la dinámica de relación, el otro se siente querido intensamente en algunos momentos, especialmente al inicio, o rechazado y despreciado en otros, especialmente hacia el fin.

La dependencia y la huida.

Las personas con TLP parecen regirse por aquel “ni contigo ni sin ti”. El afecto es inestable y se alterna entre la dependencia excesiva y la huida. Generalmente, el tipo de apego es inseguro y la dinámica de relación es codependiente. Sienten un intenso malestar ante la separación, en cierto sentido, viven con el temor a que el otro desaparezca, a ser abandonados. La mera ausencia de contacto puede generar estados ansiosos, y éstos tienden a ser compensados con conductas hostiles, adictivas o incluso autolesivas.

La escalada en el conflicto.

La persona con TLP parece tener una resistencia inagotable ante el conflicto. Muchas veces el detonante es un detalle aparentemente irrelevante, que dispara una reacción hostil. Sin intencionalidad o motivos aparentes, el otro puede acabar siendo el saco de boxeo sobre el cual volcar su frustración. Durante el conflicto, el límite es el cielo. El argumento puede comenzar en “has llegado diez minutos tarde” y acabar en “me has destrozado la vida”. A pesar de la pérdida de energía, la persona con TLP puede revertir el estado y recuperar posteriormente una actitud positiva con relativa facilidad. 

La polarización y maniqueísmo.

La conducta interpersonal tiende a estar asociada a un déficit de regulación cognitiva. La emoción impacta sobre el pensamiento, Es decir, el funcionamiento cognitivo se ve alterado en situaciones de estrés en la relación con el otro, consecuentemente, el procesamiento de la información se torna sesgado y escindido. En estos momentos, la persona con TLP tiende a construir un mundo en términos dicotómicos, en blanco y negro, o buenos y malos. Estos papeles no son otorgados con racionalidad y tampoco se mantienen de manera estable en el tiempo. En lo afectivo se mueven entre extremos y, de manera involuntaria, tienden a idealizar o demonizan al otro, o la propia relación de pareja. Aman y odian a partes iguales. 

La manipulación y el chantaje emocional.

Frecuentemente, la persona con TLP parece contemplar al otro como un actor manipulable. No instrumentalizan las relaciones para conseguir sus fines de forma consciente, intencionada u organizada; más bien tienden conseguir la atención, el afecto o la conducta esperada del otro de una manera desadaptativa. En ocasiones es a través de la seducción o la propia entrega, en otras a partir de la victimización o el chantaje emocional.  

La victimización.

Las personas con TLP son expertas en lanzar balones fuera, es decir, tienden a explicar sus problemas o dificultades con base a factores externos. Básicamente, la culpa es de los otros o las circunstancias. Durante el conflicto, el otro es acusado de egoísmo, de carecer de empatía, de inteligencia emocional, etc. Incluso llegan a acusar de maltrato o abandono. Defienden sus argumentos con tenacidad y vehemencia, y especialmente en las etapas iniciales provocan confusión, malestar y culpa.

La percepción de incomprensión. 

“¡No me entiendes!” es el pan de cada día para el que convive con una persona con TLP.  Se sienten incomprendidos, y en muchas ocasiones lo son. Ponerse en su piel es complicado; entender sus cambios de humor, sus miedos, sus inseguridades o la vehemencia en la defensa de sus posturas. En la relación de pareja, el resultado es el distanciamiento y la falta de comunicación.

La sensación de vacío.

En el TLP los pacientes normalmente presentan una identidad muy frágil, que se altera o fragmenta en situaciones de estrés. Son personas con un autoconcepto cambiante y sesgado, y como resultado, una sensación de vacío persistente. En lo relacional, dicha sensación de vacío subyacería en la voracidad afectiva, la tendencia a la codependencia, la ansiedad ante la separación o la inestabilidad del afecto.

El boicot a la rutina.

Paradójicamente, a pesar de anhelar relaciones satisfactorias y duraderas, a menudo parecen boicotear la estabilidad del afecto. Son personas con escasa tolerancia a la frustración y la cotidianidad, con sus molestias y sus pequeñas miserias, resulta un fardo muy pesado.

A menudo confunden deseos con necesidades, magnifican cualquier interferencia en la consecución de sus metas, son muy sensibles ante las inconveniencias cotidianas y tienden a desmotivarse y desistir ante la rutina. Las dificultades para regular sus emociones y la impulsividad estarían detrás del continuo cambio de actitudes, intereses e incluso metas vitales. 

El autoengaño.

El autoengaño funciona como una forma de proteger la propia identidad. Construyen una realidad sesgada en la que minimizan sus defectos y magnifican sus virtudes. Es común que las personas con TLP se autodenominen como altamente sensibles, vitales, pasionales, intuitivas, espontaneas, emocionales, melancólicas o inquietas. Así son percibidos al inicio, sin embargo, a medida que avanza la relación serán descubiertos como seres inestables, irascibles, impulsivos e inseguros.

Parte del autoengaño refiere la capacidad para proyectarse en un futuro en el que todo irá bien. En lo afectivo, tienden a idear relaciones románticas y pasionales, en las que no tienen cabida las dificultades pasadas. Por ello, son capaces de restablecer el afecto tras una reacción iracunda, y tras la ruptura, tienden a tropezar con la misma piedra.

No se trata de un trastorno egosintónico, el paciente no está conforme con su forma de ser y en algunos momentos se siente culpable. Sin embargo, para una persona con TLP resulta muy difícil aceptar que padece un trastorno, y la ausencia de conciencia adecuada del problema dificulta la búsqueda de soluciones.

David Martín Escudero

23 respuestas a «El Trastorno Límite de Personalidad y las relaciones afectivas»

  1. He mantenido una relación de cinco meses con una chica que sospecho que tiene TLP y es exactamente como lo describe. Soy médico recién graduado y ya hacia el final de la relación, empecé a tomar en cuenta el diagnóstico y es cuando no aguanté más y terminó todo. Ahora mantenemos cierta comunicación y pues por el cariño que le tengo me gustaría ayudarla. Me ha parecido muy acertada su publicación. Gracias.

    1. Sr. pablo, yo acabe de finzalizar un relacion con una mujer con TLP, le puedo garantizar que desde el dia que me di cuenta de su enfermedad, me metalice en terminarle, ya que me tenia muy confundido, al finalizar la relacion quede con unos vacios grandes, en especial el area pasional, pero al pasar los dias se siente bien estar lejos de esa persona, son personas muy toxicas, inestables, cualquier problema pequeño lo vuelven muy grande y siempre estan tirando la relacion a la basura, son personas que te proeten que eres el hombre mas maravilloso del universo y cambia a que eres la porqueria mas grande del universo. en mi opinion personal, son personas con las cuales no se puede uno proyectar, es mas no le recomiendo una amistad, eso termina bajo las sabanas y va a ser peor. por que luego van a tratar de amarrante con las misma vida, y una amistad enserio que no la recomiendo despues de haber tenido una relacion sentimental. espero que mi experiencia le ayude. de todos modos es un capitulo de mi vida muy intenso y bonito pero tambien es el capitulo de mi vida mas obscuro. feliz noche Wilson Villa

    2. En algunas cosas tiene razón, pero no somos monstruos, cualquiera que lo lea nos tendría miedo y no se nos quisieran acercar. Debería decir también que con un buen diagnóstico y buena terapia esas personas pueden ser como cualquier otra. Yo tengo TLP y con un buen tratamiento pude y puedo tener una vida como la de cualquier persona, incluso mejor, porque aprendí de todo eso y puedo tener control sobre mis acciones. Espero muchos también puedan leer mi comentario.

      1. Acabo de leer esto y me dejo impactado al fin pude identificarme en muchas cosas descritas aqui, ahora solo me resta leer y entender que debo hacer para no ser mas una persona con TLP.

      2. Te felicito por hacerte cargo de la condición y seguir un tratamiento pensando en ti y las personas que te rodean. Porque lo pasamos mal al estar con alguien asi que no se hace cargo.

      3. Teniendo una madre con TLP, depresión, trastorno de ansiedad y varios autolesiones, puedo decir que las personas con este trastorno no son monstruos, pero destruyen la vida de las personas que les rodean, la única manera de tener una buena relación es complaciendo sus necesidades constantemente, cuando les llevas la contraria te manipulan con autolesionarse o te amenazan con suicidarse. Crecí toda mi vida con la idea de que mi madre se suicidaría, siendo ella la que me dijo desde los 9 años que tenía que asimilarlo, incluso con medicación y terapia no cambio, porque como bien dice la publicación, echan balones fuera, pasaba de ser la mejor hija a ser una zorra, hija de puta , egoísta y que estaba muerta para ella. Después de sus brotes se enfadaba conmigo y no me hablaba, y mucho menos si llamaba a la ambulancia. Cuando no hacía lo que decía, como ir a comprarle refresco o ir a hacer un recado me dejaba sin salir, echaba a mis amigas de casa y las insultaba o me rompía mis cosas, cuando no, se autolesionaba, incluso una vez delante de la que era mi mejor amiga, también me echaba de casa y cuando a mí me causaba ansiedad se victimizaba diciendo que lo mío no era ansiedad, que yo no sabía que era eso, y sí que tan mal me sentía que me fuera con mi padre. Crecí sola con ella, ya que mi padre era alcohólico y ludópata, y llevaba sin verle desde los 9 años porque tenía miedo a que sí dejaba sola a mi madre está se suicidaría.
        Mi madre era consciente de el daño que me hacía, en muy pocos momentos me confesó que me estaba haciendo el mismo daño que la hizo su madre a ella, sin embargo, esto se la olvidaba cuando me trataba como a un puerto y me echaba de casa. Todo esto entre los 9-18 años, ahora tengo 19 años y vivo sola sin tener contacto alguno con ella.

        Tienen miedo al abandonó pero son profecías autocumplidas, me lleve la peor parte porque mis hermanas no lo soportaron y la dejaron, y no las culpo. Recomiendo mucho llevar al familiar o pareja con TLP al psicólogo y psiquiatra, pero si la medicación, terapia y cariño no hacen efecto, aléjense lo más que puedan, vivan sus vidas y crezcan. Nadie pidió nacer y los padres no son responsabilidad de los hijos si estos no ponen de su parte, así mismo con cualquier otro familiar, tu vida no puede girar en torno a las necesidades de otro, mi madre ponía en mi su propio papel de madre, quería que la diera la atención que su madre nunca la dio y por ello me arrastro con ella, digo que huyan porque esto genera secuelas, mínimo ansiedad, como ella padezco ansiedad y depresión.

  2. Estoy con una persona que es tal cual describe, pero nadie se lo diagnostica. Estoy desesperado, la relación es de codependencia, me es imposible hacerla feliz y ella va a acabar conmigo. Hoy mismo me ha acusado de algo inexistente, en medio de un centro comercial, sin motivo. El chantaje emocional es una constante, y el hacer que me sienta culpable, también. No puedo más. Ya he ido a varios psicólogos que me dicen todos lo mismo, déjala. Pero me da pena hacerlo. Y cuando ha pasado algo muy gordo y lo he hecho, el victimismo y chantaje ha sido tan límite que no he podido mantener mi posición. El ejemplo de hoy es muy claro. Yo ahora, después del pollo que ha montado, estoy tirado en una cama, sin energia, escribiendo esto, mientras ella se ha puesto a hacerse su comida y escuchar su programa de radio de humor favorito. Tiene una capacidad para pasar página como para irse de un extremo a otro que asusta.

    1. Hola estoy en una relación con joven TLP pero nadie se lo diagnóstica,todos los días escucho terapia para renovar mis fuerzas mi energía para el ,porque con sus cambios de humor absorve mi energía ,todos los días renuevo mis fuerzas por qué le amo y leo la palabra de Dios para tomar fuerzas y hago oración para que Dios me de paciencia todos los días y no ser pasivo agresiva con el porque desencadena al Hulk que lleva dentro,leyendo más sobre este transtorno comprendo más sus síntomas pero duele mucho cada vez que tiran la relación ala basura,luego regresan victimizandose se que es parte de los síntomas de su transtorno pero es desgastante para mí ,solo quería expresar como me siento y pues nada es para siempre eso lo tengo claro y todo tiene un propósito trato de tomar lo poco o mucho bueno de esta relación y convertirlo en algo positivo ,no son mounstros no tienen la culpa de ser así talvez lo heredaron genéticamente y talvez su infancia tuvo tanto abuso físico y psicológico que más fuerte hizo este transtorno solo buscan amor y comprensión porque sufren mucho por dentro y tienen tanta depresión ,mi consejo para las personas que están en una relación con un TLP también busquen terapia porque es desgastante también para nosotros.

  3. Estimados, les comparto mi experiencia he estado en una relacion por 1 año y 1/2, y creanme que no ha sido facil, por todo lo que describe el articulo creo que sufre de TLP, no ha sido diagnosticado y tampoco a reconocido que sufre de algun trastorno. Ahora llevamos 3 semanas sin vernos, se alejo sin saber el porque, si yo no lo busco o le escribo él no lo hace, no se realmente si seguir ahí burcarlo o dejarlo a ver como reacciona o actua. Ayuda y consejo, lamentablemente tengo sentimientos con él, porque cuando estan bien, se entregan al 1000, no son malas personas si no cuando estan en crisis se tornan egoistas, sin empatia y sin pensar en la pareja que necesita, ni siente.
    Felicito a todos aquellos que asumieron la condicion y estan en tratamiento.

    1. Hola, he estado hablando con un chico por internet hace un mes con TLP y es un gran hombre, me he enamorado de él y él igual de mi, los últimos dos 2 días ha sido un poco difícil porque me escribe varias veces durante el día contándome de sus actividades y preguntándome cómo estoy yo, pero no continua la comunicación es decir escribe y desaparece, estoy confundida, no se si ya no quiere seguir conmigo o está pasando por una crisis y no quiero presionarlo preguntando sobre el por qué de su actuar.
      Me podrías ayudar ya que has tenido una relación larga con una persona con TLP, me encantaría que me pudieras aconsejar sobre esto, por favor,
      Gracias

    2. Hola Ivana, es verdad que no son malas personas, que viven un tormento a diario y no es bueno para uds ni para quienes somos parejas de una mujer con trastorno TLP; en mi caso vivo hace 15 años con mi esposa tengo dos hijos y ella no tiene mas familia que a sus dos padres que ya son de edad…en algun momento trate mucho de entenderla y logre el objetivo, estudio mucho el TLP para seguir appyandola….pero ya no doy mas….se fue el amor, pasion y todomlonque se refiere a relacion de pareja…
      Hoy solomla cuido dentro de lo que se puede, sigue viviendo en la casa que compartimos, si ella esta ahi, ez por que es la madre de mis hijos y ellos la.necesitan, pero sentimentalmente no hay nada mas….
      No digo que es un moustro, pero yo no doy mas….
      Lamentablemente las TLP, no pueden concevir una relacion afectiva duradera…
      Tengo tantas cosas que expresar y no he podido..mi familia no cree lo que digo de como se manifiestan sus conductas agrecivas…en fin…
      Silonqueria indicarte que comparto tu opinion y decirte lo que vivo dia a dia

      1. Amigo y que hay de infidelidades, yo llevo una relación de 12 años 5 de novios y si supe de 2 al principio de la relación me gano su ternura y lo pasiasional que era después de 5 años decidimos vivir juntos y de ahí las infidelidades, pero como te tienen atontado con su trato, después de 5 años de vivir juntos, nos casamos y al parecer todo tranquilo, no me había dado cuenta como poco a poco me estaba separando de mi vida familia y amigos, y aún que socialmente no soy muy afectivo, mi vida era ella, después de 2 años volvió una crisis porque me tocó madurar, con la pandemia empecé a moverme de lugar para poder sustentar nos y mantener nuestras vidas cosa que se convirtió en problema, empezó a celarme hasta que en 1 mes acabo conmigo, ella se encuentra en una clínica de rehabilitación sin querer verme y yo no sé que hacer si esperarla o que, la vdd ya estoy cansado me da flojera su actitud de niña berrinchuda, quiero ayudarla y extraño las noches de sexo, pero la verdad me está dejando que desear, no se si su mal tenga cura, justo en estos momentos estaba entrando me la idea de ser padre, pero su actitud a hecho que esas ganas se frenen, y aunque ella me pedía u hijo no quise darle, hasta ver qué cambie su forma de ser, después de lo sucedido, me doy cuenta el tipo de transtorno que tiene y la compadezco, quisiera ayudarla pero se necesita un carácter muy fuerte para soportar está situacion, mis mentores me dicen que por eso me tocó estar con ella para formar el carácter que la vida me pide tener, pues estaré en espera de ver qué resulta e pasado un mes lejos de ella y espero los otros 2 meses según el tratamiento, ojalá logre salir del cuadro y también logre vencer su situación, d lo contrario no regresaré con ella, creí que por amor a mi mismo… Aunque estoy agradecido con ella por la intensidad de la vida que me hizo tener, fue algo impresionante y grato, ojalá se dé cuenta!

  4. Estoy disgnosticada con TLP hace al menos un año y algo. Mantuve una relación de 6 años con un hombre maravilloso al cual desafortunadamente siempre herí sin querer; es cierto lo de la codependencia y los extremos emocionales, él siempre me ayudó mucho. Creo que yo nunca vi con claridad este problema, hasta ahora… Que me la he pasado leyendo acerca de mí misma, porque no entiendo el por qué soy así, he alejado a amigos y familiares y ahora tb terminamos con mi novio y me siento destrozada y lucho con las ideaciones suicidas en este preciso momento. Siento un vacío muy muy grande… Volví a hablarle a mi terapeuta para que retomemos…

  5. Tuve una relación de un año con un chico y fue tal cual como lo describe… de por sí yo soy algo inestable y la relación con mi ex me destruyó totalmente. Honestamente intenté de todas las formas sobrellevar las cosas pero es una carga demasiado pesada. Es como estar caminando en una cuerda floja todo el tiempo. Nada es suficiente. cualquier palabra por mínima que sea es el motivo para el holocausto.
    Yo sé que tendrá cosas buenas y que no fue su intención herirme, pero creo que este tipo de situaciones requieren responsabilidad de ambas partes; no puedes ayudar a quien no quiere sanar /cambiar.
    Así que mi recomendación es que si no eres lo suficientemente fuerte y centrado, es mejor estar lejos de este tipo de vínculos.

  6. Yo tuve una relación sexoafectiva con un chico con tlp. Me bastó una plática de cinco minutos con él para enamorarme; sin embargo, él solía salir con muchas chicas y yo me alejé. Tiempo después dos chicas lo acusaron públicamente de ser manipulador, violentar mujeres y ser transmisor consciente de enfermedades de transmisión sexual. Como amiga, cuando me enteré, lo busqué para dar apoyo y con el tiempo nos hicimos muy cercanos. Un día yo le confesé que me gustaba y entonces me rechazó diciendo que no quería “que tomara sentimientos que llevaran al lado oscuro”. Yo le respondí que entendía y que ojalá pudiéramos ser amigos. Al principio pensé que tomaría distancia, pero a los pocos días, le conté un sueño erótico que tuve con él y entonces propuso que iniciáramos una relación sexual. Yo acepté (admito que equivocadamente y admito mi responsabilidad en ello), y desde entonces la relación se hizo aún más cercana. Nos escribíamos mensajes casi a diario y comenzamos a frecuentarnos más, pero entonces llegó la pandemia y el confinamiento. No obstante, mantuvimos el contacto por whats y el sexting durante casi un año. Con el tiempo yo desarrollé una profunda depresión y me volví dependiente y durante ese tiempo, él comenzó a interactuar en una red social y las personas de ahí se volvieron sus amigos. Al principio él me invitó a estar ahí, pero no era mi gusto, así que lo dejé. Desafortunadamente, mi depresión aumentó y él estaba cada vez más en esa red. Al sentirme sola comencé a verlo sin que él lo supiera. Las cosas ya se salían de control, así que decidí expresarle nuevamente mis sentimientos, no para que iniciáramos una relación de pareja, sino porque creí que debía ser honesta. Un día vi en esa red que había conocido a una chica y sentí tanto temor, que le pregunté enseguida si salía con alguien y entonces se dio cuenta de que lo espiaba. Al principio me dijo que necesitábamos aclarar cosas sobre nuestra relación, pero que no era el momento. Luego por año nuevo me escribió, diciendo que ojalá pudiéramos aclarar los malos entendidos y que me quería mucho. Después de eso, me retiró el habla y me eliminó de sus redes. Yo sentí una culpa terrible y aún me recrimino por mi conducta. Sin embargo, me dolió muchísimo. Pensé que jamás volvería a saber de él, pero entonces me escribió de nuevo para decirme que me había descubierto y que estaba molesto, que sentía que yo me había aprovechado, que no había correspondido la amistad que me brindó y que el sexo lo cedió porque se sintió en deuda conmigo por haber sido la única que lo había seguido. Yo no quise responder enseguida y entonces él buscó a una amiga en común para preguntarle por qué no contestaba su mensaje, que él no sentía lo mismo por mí, que más bien me evitaba, que hasta cuando me llamaba (él era el que llamaba) se hacía pato, que cuando venía a verme me inventaba que su mamá lo buscaba para poder irse más temprano, pero que si aún me buscaba era para agradecer la compañía, que él no salía con nadie ni le interesaba alguien más y que eso lo había inventado para ver si yo lo espiaba. También le confesó a mi amiga que siempre supo que yo estaba enamorada. Eso me dolió tanto, que le volví a escribir, tratando de explicarle cómo me sentía y me respondió, pero yo ya no seguí escribiendo. Quedamos en que nos daríamos un tiempo para pensar y que hasta entonces nos escribiríamos. Pero él no me quitó el bloqueo de sus redes y con lo que contó mi amiga, no escribí ni él tampoco, así que desapareció de mi vida. Ya han pasado un par de meses y esto todavía me duele. Voy de un extremo de culpa por cómo me comporté y de pronto a un enojo con él. No puedo evitar sentirme usada, pues le ofrecí mi cariño, mi escucha cuando lo necesitó, vi las series que me insistía ver, jugué los videojuegos que me pidió enfáticamente que jugara. Estuve con él cuando sentía impotencia por lo que le habían hecho las chicas e incluso me pidió ayuda cuando necesitaba información de la escuela, me decía de sus crisis y yo muchas veces hice a un lado mis sentimientos porque sabía que lo que necesitaba era un oído y alguien con quien desahogarse. Estuve con él cuando se aburría de su casa o se hartaba, cuando quería sexo, cuando quería una mejor amiga. Pero la verdad la relación no era recíproca. A veces si yo estaba triste él me decía “no estés sad”. Me expuso al covid y no me escribió en días. Jamás recordó mi cumpleaños. A veces era cariñoso conmigo y llegaba a buscarme, pero el final fue abrupto. Yo creo que él ya ni se ha de acordar de mí, pero yo sigo recordándolo y me viene un dolor inmenso que no sé si tendrá fin algún día. Sólo espero que pueda perdonarme y que yo misma pueda vislumbrar mis responsabilidades para entender esto.

    1. Amiga, tú también tienes un problema de dependencia muy grande que tratar; en primer lugar, apoyar a un sujeto que conscientemente manipula, no busca ayuda y trasmite ITS no me parece algo muy asertivo. De igual forma, quien continuó buscándolo aún después de la respuesta, fuiste tú. El tipo, como dicen, no es un TLP, es un narcisista, y es muy diferente una condición de la otra. Te recomiendo que tú busques ayuda psicológica, ya que si no rompes con esos patrones, probablemente volverás a caer con otros narcisistas justamente por ese apoyo incondicional y el lazo tan fuerte que creas con otros.

  7. Hola me acaban de diagnosticar y la verdad es que leyendo sus comentarios me da un poco de miedo lo que me viene alguien que ya tenga tiempo con tratamiento y me pudiera platicar su espectativa??
    Se los agradeceria INFINITAMENTE

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